LA PAZ, Bolivia.- Miles de personas en las calles y rutas de Bolivia, cortando los accesos a La Paz, piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira, que lleva en el cargo desde noviembre. Sindicatos y organizaciones sociales llevan dos semanas de protestas al considerar que no sólo el Presidente se apartó de sus promesas electorales, sino que su gestión es una absoluta traición al pueblo.

El conflicto escaló el lunes, con una jornada de protestas y bloqueos de calles y rutas en diferentes localidades, pero sobre todo en la ciudad de La Paz, a raíz de los reclamos económicos y sectoriales que piden por la dimisión de Paz Pereira.

En medio de los disturbios, la Justicia ordenó la detención de uno de los líderes de las movilizaciones y el vicepresidente, Edmand Lara, le envió una carta abierta al presidente.

Los reclamos son liderados por partidarios del ex presidente Evo Morales que marcharon el lunes, cuando se intensificaron los disturbios y el ⁠bloqueo de rutas, que provocaron escasez de alimentos, combustible y ‌suministros médicos en todo el país.

La empresa petrolera estatal YPFB informó que los ⁠bloqueos en su planta de Senkata ‌y en varias otras rutas causaron la suspensión de los envíos de petróleo ⁠a las zonas afectadas.

Tras intentos de liberar las rutas por la fuerza, la gestión derechista protagoniza una fuerte tensión social en las calles mientras redobla sus políticas de ajuste a nivel legislativo.

“Aquí la situación es tensa, muy caliente. La gente continúa en las calles, los bloqueos continúan”, describió el periodista Jaime Iturri, en una entrevista con la radio porteña 750.

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El sábado pasado, el gobierno sacó a la calle a 5.000 uniformados para desbloquear las vías, pero que sólo logró hacerlo durante unos minutos, en los que pasaron 33 camiones, 30 cisternas y tres con oxígeno.

Los reclamos y protestas comenzaron semanas atrás, luego de que el presidente Paz Pereira promulgara la ley 1.720m que implicaba una reforma agraria.

Según los críticos -organizaciones campesinas, ambientalistas y comunidades indígenas- esta reforma abría las puertas a la mercantilización de la tierra, vulneraba derechos de pueblos originarios y podría llevar a la pérdida de las tierras. Aunque la ley se dejó sin efecto para pacificar la situación, las protestas recrudecieron días atrás, con el pedido de renuncia de Paz Pereira.

Promesas incumplidas

En este contexto, Iturri señaló que son tres los principales reclamos de los ciudadanos del MAS, los de izquierda y los más empobrecidos: la inflación, el combustible contaminado y las promesas incumplidas.

“Ahora, frente a lo que ganabas dos años atrás, tienes un 30 por ciento menos de posibilidades de comprar cosas”, cuenta Iturri. “Lo de la gasolina basura, con exceso de magnesio, que terminó arruinando 200.000 vehículos. Algunos autos han entrado cuatro veces al taller, porque la goma produce carbonilla y destruye el motor. Cada dueño gastó entre 1.000 y 2.000 dólares en reparaciones”, añade el analista.

Represión y disturbios en las las protestas de Bolivia

Sobre la principal crítica a Paz Pereira, dij que lo votó la gente del MAS, de izquierda, los más pobres y hace lo que dijo que no iba a hacer: “Dijo que no iba a privatizar, que no iba a pedir plata. Y lo primero que hizo fue eliminar el impuesto a la riqueza, y sacó una ley donde dice que la tierra puede estar ociosa por 10 años”.

“La gente no creía que era un Gobierno de derecha. Creía que iba a ser de centro. Pero terminó siendo como cualquier Gobierno afiliado a Trump”, se lamentó.

Tras lo que cerró: “Si el Gobierno le hace caso al FMI, tiene que privatizar la economía y hacer un ajuste tipo (el presidente argentino Javier) Milei, y esto la gente no se lo va a permitir. Tiene que elegir”.